En el verano de 2004, Miguel Pérez y Nacho Artacho conciben y crean Boleria, espectáculo musical a piano y voz basado en aquellos aires que les son comunes a las dos orillas del Atlántico y en el cual le corresponde al bolero el trato preferente.
“Desde que Mayte Martín y Tete Montoliú propusieran la liberalización del bolero, el género no ha hecho sino reinventarse. Los trabajos de Chano Domínguez, Martirio y Raúl Rodríguez, de un lado, o Bebo Valdés y Diego “El Cigala”, por otro, lejos de agotar sus posibilidades, las multiplican.
En este sentido, Miguel Pérez y Nacho Artacho concibieron Boleria con la resignación calmosa de quien sabe su casa objeto inevitable de visitas por parte de los parientes acostumbrados y los de lejanía: a sus boleros se asomaron una tarde la habanera, el tango, la copla; como aquellos familiares, ocuparon el espacio más cómodo del salón, dieron buena cuenta del frigorífico y pasaron revista en apenas dos horas a lo dicho y hecho por el vecindario. Se podía pensar que habían llegado para quedarse”.
SANTIAGO DACONTE