Menu

Letras



Perteneciente a Poesía

Siete



A Ernesto Guevara sobre la pila de lavar




MORÍA y no acababa de morirse, apenas

se murió. Como un roble aserrado, concéntrico

de anillos, con los nudos frescos aún, moría

Guevara y no acababa de morirse en la pila

de lavar. En la piedra, aquel árbol roncaba

con todo su bosque a cuestas, con su humedad adhesiva,

con su asma aspirado, con las hojas pegadas

al agujero negro por que salió la bala,

una bala. El olor a viruta en potencia,

a aserradero blando empapaba la roca

lavadera. Un escorzo de dignidad terrible

le baja por los hombros al gigante, que lucha

con el desagüe y tira hacia arriba de todas

sus espaldas. Ya huele la corteza, comienzan

a caérsele escamas, como tejas temblonas,

y se queda desnuda la madera, desnuda

con su olor y su orgullo, sin apenas morirse.





© Nacho Artacho, 2008 · Contacto · Contratación ·
Trayectoria · Novedades · Agenda · Canciones · Video · Fotos · Letras