Menu

Letras



Perteneciente a Poesía

Once



QUE te cante otro, que yo no te pongo

ni un punto en la boca si no me la abres.

Que no, que yo le canto a tu garganta abierta

hasta la raíz del pecho. Abierta yo le canto y yo la quiero,

abierta y resonante como el vientre

que tienen las tormentas, como el vientre

que tienen las vasijas en su barro.

A tus labios te canto que te tiemblan

cuando te vas llevando las artes a la boca

y son dos pajaricos cortejándose.

Que abierta y sólo abierta te la canto y te la quiero,

como abierta tu frente

y como abierto el pie para el paseo.

Cerrada no eres tú. Cerrada creces

como una raíz cualquiera, toda adentro,

bajo tierra, cansada de crecer.

Cerrada estás menguante, como la luna estás

menguante y te me pierdes por las calles,

sin brillo, dando un paso tras un paso,

sin sentir que hay lo básico y lo eléctrico

debajo de tus plantas; sin echar

cuentas a tanto músculo rojísimo

que se locomotora para ti,

para poner derecha esa torreta

de carne y de agua que eres y que somos.

Cerrada, amada, dónde te me metes,

cerrada y dónde están los puentes sobre el río,

el río bajo el puente. Si cerrada,

dónde el amor y el hueco que te queda

en la boca, ese hueco con el tamaño justo de otra boca.

Y yo sólo conozco tu boca a boca llena,

agazapada y nueva, en esperanza.

Sólo sé de quererte toda abierta

y abierta es que te quiere cuanto existe.




© Nacho Artacho, 2008 · Contacto · Contratación ·
Trayectoria · Novedades · Agenda · Canciones · Video · Fotos · Letras